- Un tesoro artístico y arquitectónico: A lo largo de los siglos, el complejo del castillo de Wawel ha sufrido varias reconstrucciones, dando lugar a una mezcla de estilos románico, gótico, renacentista y barroco. A esta diversidad arquitectónica corresponden los tesoros artísticos que alberga, como pinturas renacentistas italianas, exquisitas esculturas, porcelana de Meissen, cerámica, armamento y la emblemática colección de tapices de Segismundo II Augusto.
- Rico significado histórico: El castillo actual se construyó en el siglo XIV, pero las primeras fortificaciones de piedra de la colina de Wawel datan del año 970 d.C. Como sede del poder real polaco durante siglos, el castillo alberga importantes objetos históricos, como los interiores de los apartamentos reales y las habitaciones de estado, las joyas de la corona polaca, armamento y registros diplomáticos.
- La leyenda del Dragón de Wawel: Cuenta la leyenda que un dragón vivía en directo en una cueva bajo el castillo. La historia de cómo fue derrotado es uno de los relatos más populares del folclore polaco y añade una dimensión fascinante a tu visita. Si te interesan los dragones y la mitología, no te pierdas este lugar.